• Capacitar en prevención de infecciones respiratorias bajas (IRAB) a enfermeros/as que brindan cuidados a recién nacidos de alto riesgo.
• Educar a los padres sobre cómo prevenir las IRAB.
• Reducir las hospitalizaciones de niños vulnerables: prematuros, con enfermedades pulmonares crónicas, afecciones cardíacas, inmunodeprimidos o desnutridos.
• Reducir la severidad de la enfermedad respiratoria en aquellos que han sido infectados, incluyendo los días de internación y el requerimiento de oxígeno.
• Integrar al equipo multidisciplinario de Seguimiento de Recién Nacidos de alto riesgo como protagonista en el rol educativo.